Esta mañana me he levantado más o menos pronto y me he dado una vuelta por el centro de Madrid para hacer algunas fotos, pero ni las de hoy ni las que saqué ayer en un pueblecito de la sierra Oeste merecen la pena. Tengo el gatillo oxidado, un domingo sin subir fotos al flickr no es un domingo completo.
Una prueba de mi baja forma es haber hecho un cerro de fotos para luego darme cuenta que las estaba tirando en ISO de 1600. Un poco más de ruido y parecen pintadas a puntazos con lapices de colores (“¡hala!, ¡qué sageraooo!”).